viernes, 26 de octubre de 2012

A mi padre.

Que ayer inició un nuevo camino, para que le lleve donde quería estar.


Grabado en el alma.
Duermes fatigado y mientras te observo me imagino como ha pasado la vida a tu lado, y es como un libro de imágenes al que voy acudiendo y organizando, cada imagen es un momento inolvidable, un recuerdo con el código genético del momento que vincula  vivencias y emociones que no quiero olvidar. Un libro del tiempo iluminado por esas imágenes que alumbran las noches  de añoranzas. Me gustaría poder creer que organizando los recuerdos, puedo demorar el visionado de estas imágenes que son un visto y no visto en nuestras vidas.
Pero uno se queda con el deseo, la impotencia y la esperanza.